Alma empapada
Amanecía y la lluvia fría que caía sobre nuestra piel
Extasiada de sentir…
Me hacía pestañear varias veces para verle bien
Mientras lo hacia él me sonreía y tocaba mis mejillas
Mi cabello mojado pegado a mi cara, el rímel corrido
Mi alma empapada de sentimientos encontrados , de plenitud
Nuestras miradas cruzándose constantemente como caricias
Con esa sensación tan familiar, cálida como los primeros rayos del sol por la mañana
La energía insosteniblemente hermosa que se producía cuando se me acercaba
Para darme sus besos sabor humedad en flores aterciopeladas
Un adiós que era hasta luego,
pero desde entonces no dice “Te Quiero”
Douvani Pérez Aellos





